Nunca
te
olvidaré...
mamy
Mamy,
cuando
estabas
aquí
conmigo
todo
era
mejor
ya
no
estas
mas
a
mi
lado
el
Señor
al
cielo
te
ha
llamado.
No
es
por
siempre
que
te
he
perdido
pues
tu
corazón
junto
al
mío
tendré.
Hoy
estas
con
el
Señor
y
por
estar
con
el
tu....mamy
estas
en
todas
partes.
Tu
me
diste
el
consuelo....amor
ese
amor
puro
y
desinteresado,
que
solo
una
madre
puede
dar.
Llenaste
con
amor
un
rinconcito
de
mi
corazón
que
nadie
había
podido
llegar,
un
lugar
donde
siempre
vas
a
estar.
Recuerdo
cuando
me
tomabas
entre
tus
brazos
y
solo
estar
en
ellos
aliviaban
mi
dolor.
Yo
contigo
viví
muchas
cosas
hermosas
compartí
momentos
dichosos,
velaste
por
mí
cuidaste
mis
pasos
y
contigo
aprendí
cuanto
vale
un
abrazo.
Compartiste
conmigo
las
ansiedades
y
lágrimas
de
mi
juventud,
con
tu
sabiduría
me
hiciste
comprender
que
aún
cuando
en
ocasiones
te
hice
daño
terriblemente...me
perdonaste
Fuiste
refugio
de
mis
penas,
cuando
lágrimas
corrían
por
mis
mejillas,
extendías
tus
brazos
y
yo
las
derramaba
en
tu
pecho,
nunca
preguntaste
cual
era
el
echo.
Me
di
cuenta
que
eras
toda
sensibilidad
y
amor
para
perdonar,
tuviste
cuidado
al
escoger
mis
alimentos,
para
que
creciera
sana
y
fuerte.
cuando
llegaba
a
enfermarme,
me
cuidaste
con
mucho
cariño
y
amor.
Contabas
con
una
dureza
que
te
permitió
seguir
adelante,
cuando
todos
se
rindieron.
te
hiciste
cargo
de
la
familia
a
través
de
las
enfermedades
y
nunca
te
quejaste.
Hoy
tus
manos
ya
no
pueden
acariciarme.
lloro
arrepentida
buscando
ese
beso
de
ayer
que
un
día
rechace.
Como
quisiera
retroceder
el
tiempo,
sentir
de
nuevo
el
calor
de
tu
pecho,
ver
en
tus
ojos
la
ternura
con
que
me
mirabas.
Hoy
no
estas
ya
más
aquí,
y
mírame
ahora
llorando
como
niña
buscando
tus
brazos,
tu
calor
y
consuelo
a
mi
dolor,
quisiera
besarte,
mimarte
y
tenerte
otra
vez..........MAMY
Como
olvidar
que
me
quisiste,
en
esa
forma
especial
que
no
puede
igualarse.
le
doy
gracias
al
Señor
por
haberme
dado
a
mi
Mamy.....a
mi
Mamy
querida,
quien
me
amo
tanto
y
me
formó
tan
bien.
Solo
le
pido
al
Señor,
ahora
que
ya
mi
Mamy
no
esta
más
a
mi
lado,
que
se
encuentra
a
su
diestra
le
permita
ver,
cuanto
la
amo
y
cuanto
la
extraño
y
le
pido
desde
acá
que
al
irme,
me
permita
estar
junto
a
ella.
Por
eso
les
digo
a
los
que
tienen
la
bendición
de
tenerla
aun
a
su
lado,
díganle
cuanto
la
aman
besen
sus
mejillas
que
siempre
esperan
ser
besadas.
Autor
:
Maria
Alejandra
V.
Princesa.
Dios
nos
envía
a
nuestra
Mamy
convertida
en
nuestro
ángel
guardián.
03/31/04