BIOGRAFIA
DE MARIA ALEJANDRA
V.
Por : Carlos
García
Nacida,
segunda hija,
en la ciudad
de Saltillo,
Coahuila, México
(Aunque radica
actualmente
en Chicago IL.,
USA.) un 17
de septiembre
y conocida por
los ínter
nautas con el
poético
nombre de Princesa
Alejandra.
Maria Alejandra
Valdez G. incursionó
en la poesía
desde los primeros
años
de adolescencia,
motivada por
su gran afición
a ella.
El 20 de febrero
de 2004 pudo
concretar su
primer gran
sueño:
Tener su sitio
propio en Internet.
El otro, aún
por realizar,
es editar un
libro en el
que estén
incluidos todos
sus escritos.
En su página
Web, se encarga
de dar a conocer
lo que ella
llama “su poesía”.
Sus composiciones
se basan en
experiencias
personales.
Dueña
de un estilo
muy particular,
en sus poemas
combina una
visceral carga
emotiva, con
un hondo contenido
sentimental,
siendo su tema
predilecto el
amor en todas
sus facetas,
incluido el
eterno que tiene
hacia su madre.
Le apasionan
las manualidades
y uno de sus
pasatiempos
favoritos es
coleccionar
toda clase de
adornos que
tengan forma
de pequeñas
ranas.
Siente un gran
cariño
hacia los animales
y, los que más
le gustan son
los perros chihuahuas
“cuanto más
chicos, mejor”,
aclara y también
agrega que tiene
escasa suerte
con ellos pues
“siempre que
adquiero uno,
me lo roban”
puntualiza.
La música
romántica
ocupa un lugar
preferencial
en sus gustos.
Asimismo, es
gran amante
de la literatura.
Sus autores
preferidos son:
Isabel Allende,
con sus obras
Retrato en Sepia
y El bosque
de los Pigmeos.
Paulo Coehlo,
con sus obras
Verónika
decide Morir,
El alquimista
y El Zahin.
Dan Brown, con
sus obras La
conspiración
y El código
Da Vinci. Carlos
Cuauhtémoc
Sánchez,
con sus obras
Un grito desesperado,
Volar sobre
el pantano,
Juventud en
éxtasis
1 y 2 y Los
ojos de mi princesa.
Se recibió
en ciudad de
México
de Contador
Público,
aunque no ha
ejercido la
profesión
hasta el presente.
Le gratifica
enormemente
cultivar la
amistad, teniendo
un alto concepto
de ella y sin
hacer ningún
tipo de distinción
por credo, raza,
edad o condición
social.
Por su carácter
es, sin dudas,
el paradigma
de la persona
luchadora, fiel
a sus convicciones,
pero revestida
con gran dulzura
y feminidad,
lo que hace
de ella una
mujer integra
desde todos
los puntos de
vista.
Carlos
García
(Actualmente
cursando Sistemas
de Información
en el Instituto
Superior 177,
Buenos Aires,
Argentina)
carlosgarcia825@yahoo.com.ar
