A ti mamita querida


Mis mañanas eran suaves llenas de ternura
y alegría, llenas de vida y color.

Pero un día aquellas mañanas se han tornado
grises, ellas acompañan ahora mi tristeza
y desolación.

Porque mi Mamita a enfermado
y nada puedo hacer yo.

Mamita a ti agradezco eternamente
el que ayas decidido darme la vida.

Me cobijaste calurosamente en tus brazos
velaste mi sueño mientras dormía.

Pasaste tantas noches en vela,
cuando gritando despertaba, presa de mis
miedos y pesadillas.
no hacías la más mínima queja de mi molestar
sacrificaste tus sueños sin protestar.

Mamita con mucha paciencia, cariño incondicional
me enseñaste a caminar.

Tu amor eterno es mi gran herencia
eres el ser más bello de la existencia.

Mamita ahora es mi turno de
devolverte todo lo que has hecho por mí.

Ahora tu necesitas de unos brazos
que te sostengan al caminar.

De alguien que vele tu sueño y seque
tu frente perlada de sudor con cariño y amor.

Mamita quisiera ser yo.
la que te llene tú corazón de todas esas cosas
que tu me diste en aquella ocasión.

Quiero ser yo la que te levante y te sostenga
si te caes, velar tu sueño trayéndote
tranquilidad y felicidad.

Sostener tu mano y ayudarte a avanzar
por la vida, a lo largo de tu enfermedad.

Mamita aunque hoy que estas enferma
tu sonrisa a desaparecido, yo te enseñare
a sonreír de nuevo, porque tu alegre
sonrisa no olvido.

La vida entera no me alcanzara para
agradecerte el haberme dedo la vida.

Mamita le pido a Dios en oración que
tengamos un arco iris al final de la tormenta
y nos de tu sanación.

Autor: Maria Alejandra V.
Princesa.

Mamita tú estas enferma y yo triste
por eso llora mí corazón.

21/01/04




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